El proceso ya empezó y será gradual. Se prevé una reforma de la ley 9550 y del sistema de retiros: los agentes podrán retirarse con 25 años de servicio.

El gobierno de María Eugenia Vidal tiene decidido terminar con la Policía Local, fuerza que funciona en 82 de los 135 distritos que conforman la provincia de Buenos Aires.

El proceso ya empezó y será gradual. El primer paso fue que los efectivos de la Policía Local que prestan servicio en ciudades de menos de 70 mil habitantes pasen a la Policía Comunal, creada en 2004, durante la gobernación de Felipe Solá. Cerca de una decena de municipios ya efectivizó el acople, entre ellos, Lobos, Brandsen, Maipú, Las Flores y Ayacucho. Resta que alrededor de 20 distritos más los imiten.

En tanto, los agentes asignados a distritos del Conurbano bonaerense, donde no existe la Policía Comunal, debido a que son más populosas, serán incorporados directamente a la Policía Bonaerense, el destino final de “los pitufos”.

En ese contexto, el Ministerio de Seguridad provincial dispuso el congelamiento de los ingresos en las distintas escuelas que los municipios montaron para capacitar a los agentes.

Esta decisión parece encausar la falta de horizonte para los efectivos de la fuerza que, por decreto, creó el ex gobernador Daniel Scioli en 2014. “La Policía Local se hizo sin una estructura; hasta ahora no pasó nada porque tiene tres años, pero cuando lleguen al sexto, no tienen carrera; ésa es la discusión que estamos dando: ¿cuál es la expectativa del policía local? Tiene muchas limitaciones”, planteó tiempo atrás el ministro Cristian Ritondo.

 

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