Se conocieron las transcripciones de las escuchas en las que quedaría demostrado, además de la idea de impunidad que sentía la expresidente y sus bajos modales, que desde el Gobierno Nacional se había impulsado una catarata de denuncias que mancharan al exJefe de Operaciones de la SIDE, de manera de desviar la atención sobre la muerte del fiscal Alberto Nisman.

A mediados del año pasado el juez federal Ariel Lijo intervino el número telefónico particular de Oscar Parrilli ya que se lo investigaba en la causa sobre el encubrimiento de Ibar Pérez Corradi quien había evadido el alcance de la justicia. Se cree que contaba con protección oficial para no ser detenido durante 2015 y así evitar complicar la campaña del ex candidato a la gobernación bonaerense, Aníbal “la morsa” Fernández.

En la desgrabación de las cintas se encontró un increíble diálogo entre Cristina Kirchner y el ex jefe de la AFI. Además  de la información para alimentar la nueva causa, surge claramente la relación de desprecio y despótica de la exmandataria, además de sus modos más cercanos a un orillero que un exjefe de Estado.

El 24 de junio de 2016 a las 22:18 Parrilli le recuerda a CFK una nota periodística en C5N en la que denuncia que era perseguida y que realizaban tareas de espionajes sobre ella.

El 11 de julio de 2016 a las 9:52 los dos conversaron sobre las declaraciones que Stiuso había vertido en el diario La Nación en la que calificaba a CFK de “mujer loca” y que se encontraba fuera de sí por ya no tener el poder.

– Hola
– ¿Quién habla?
– Yo
– ¿Quién es yo?
– Yo, pelotudo. Empezá a buscar todas las causas que le armamos… No que le armamos, que denunciamos a Stiuso. ¿Viste los diarios?
– No, todavía no me llegaron.
– Usá internet, pelotudo.

El 15 de julio, a las 9:45,  Cristina Kirchner le comentó a Parrilli que la esposa de Ercolini, María Julia Kenny, era la vocera del ministro de Justicia, Germán Garavano (La abogada renunció a fines del año pasado). y que el fiscal Gerardo Pollicita, que la innvestigaba y por la cuál terminó procesada era “un coimero”.

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