Mientras Florencio Randazzo aseguró que “cumplió” con quienes lo votaron, no fue suficiente para cumplir con sus intendentes y candidatos. La estrepitosa derrota del ex ministro y la pobre performance en los municipios, acotó el poder de los pocos jefes comunales que lo acompañaron y dejó a figuras importantes afuera de los cuerpos legislativos.

Un caso emblemático es el del intendente de San Martín, Gabriel Katopodis, quien sufrió un tremendo cachetazo electoral en las urnas y ya tendría preparado un nuevo salto.

Según afirman, el mandatario ya habría retomado los contactos con Martín Insaurralde, de Lomas de Zamora para lograr reeditar el malogrado “Grupo Esmeralda“, intentando así utilizarlo como herramienta de discusión y presión dentro interna del PJ. Este proceso de reconstrucción del partido dará su puntapié inicial el 17 de diciembre.

Una familia golpeada

Randazzo habría intensificado contactos con el massismo, espacio que viene en franca desvalorización.

El duro revés que sufrieron las huestes del tigrense en las elecciones legislativas de octubre, con un escaso 11,03 % de los votos obtenidos, no sólo dejó a Sergio Massa afuera del Congreso, sino también a su cuñado Sebastián Galmarini del Senado bonaerense, a su suegra Marcela Durrieu del Concejo Deliberante de San Isidro y perdió en Tigre, un territorio que parecía inexpugnable hasta ahora.

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