El ajuste made in Katopodis ahora también afecta a la lucha contra la inseguridad. El municipio estaría adeudando hace varios meses el pago de horas POLAD a policías. Anuncian protestas y hasta quite de colaboración.

 

Mientras el intendente de San Martín, Gabriel Katopodis, afirma que el municipio cuenta con 100 móviles municipales, serían muchos menos los que estarían funcionando en realidad.

El turno nocturno, caracterizado por ser el más candente y peligroso, estaría cubierto solo por 8 móviles y en condiciones totalmente deficientes. “Los móviles comunales no están blindados. Algunos ni siquiera frenan y otro están llenos de cucarachas”, denuncian agentes policiales.

Según afirman, cada móvil de Protección Ciudadana es conducido por un trabajador municipal y debe ir acompañado indefectiblemente por un agente de la policía de la provincia, quienes son los únicos habilitados por ley para actuar en caso de emergencia.

Las horas de servicio de los agentes provinciales, son extras y normalmente se cumplen en sus días francos, a las mismas se las denominan POLAD.

Según se pudo saber, la comuna adeuda dichas horas desde el mes de agosto pasado, mientras que los agentes continúan prestando servicio, pero últimamente  gratis.

Mientras el malestar aumenta y Katopodis mira para otro lado. Desde el COM afirman que “es el municipio que no suelta la plata”.

 

Qué son las horas POLAD

Los policías cobran estos adicionales que sólo pueden hacer cuando están de franco.

Las horas de Policía Adicional (Polad), son contratadas externamente por el municipio con cada comisaría.

Se tienen que cumplir indefectiblemente cuando el policía está de franco, no cuando está en servicio o cuando hace horas extras (Cores).

Según el jefe de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense, Guillermo Berra, a cada agente que recibe un Polad “se le asigna el objetivo de acuerdo al contrato con la comisaría”.

Así, se le paga una hora determinada y el policía tiene que ir a cumplir su servicio. Después cobra.

Mientras el distrito sigue azotado por el delito y el narcotráfico y los índices de inseguridad no ceden, el intendente continúa recortando servicios esenciales para los vecinos.

Mientras sus familias anuncian posibles protestas en señal de reclamo frente al palacio comunal, los agentes policiales estarían organizándose y hasta según afirman, podrían dejar de prestar colaboración al municipio.

Dejar respuesta

9 − tres =